Participar como voluntario en un estudio

Todas las personas que participan en un estudio clínico son voluntarias, con independencia de si son pacientes sanos o de que padezcan la enfermedad o afección que el estudio pretenda tratar.

Nuestros voluntarios nos permiten evaluar el potencial de un compuesto de convertirse en un nuevo fármaco. Pero hacen mucho más... una vez que un fármaco se ha aprobado para su uso, podemos —a través de otros estudios— seguir controlando sus efectos y obtener datos complementarios sobre seguridad.

Antes de que dé comienzo cada estudio, trabajamos con un comité ético independiente compuesto por personas no expertas, profesionales médicos, científicos e investigadores. Este comité establece entonces un proceso de ‘consentimiento informado’ que ofrece a los posibles voluntarios una visión detallada del estudio.

Consentimiento informado

Quienes participen en estudios clínicos deberán confirmar voluntariamente que están dispuestos a participar, y esto después de haber sido informados del estudio y de sus riesgos y beneficios. El proceso de consentimiento informado implica mucho más que simplemente leer y firmar un formulario. Forma parte de un proceso más amplio basado en comunicar información esencial sobre el estudio, incluido:

  • El propósito del estudio
  • Los procedimientos de tratamiento
  • Los posibles riesgos y beneficios
  • Las alternativas a la participación (en el caso de los pacientes que padecen la enfermedad, se refiere a las otras alternativas de tratamiento que tienen a su disposición en caso de no querer participar en el estudio)
  • Tratamiento de la confidencialidad
  • Derechos de los participantes (incluido el derecho a dar por finalizada su participación en cualquier momento)